Una cifra más.


28/07/2021

Ingrid Valentina Muñoz


En Colombia, el asesinato de líderes y lideresas sociales, las masacres y el concepto mismo de la palabra "violencia" está tan normalizado que ni siquiera nos sensibiliza leer estos números:

-99 líderes y lideresas asesinados en lo corrido del año
-28 firmantes del acuerdo de paz asesinados en lo que va del 2021
-1206 líderes y lideresas asesinados desde la firma del acuerdo de paz.
- 91 masacres en 2020
- 55 masacres en lo que va del presente año.

(Observatorio de DD.HH, Conflictividades y Paz, 2021)

Mientras lees esto, los defensores de DD.HH, los líderes de comunidades indígenas, los ambientalistas, los representantes de la comunidad LGBTIQ+ y muchas personas del común que han pretendido hacer la diferencia, están siendo no solo estigmatizadas sino también amenazadas.

Es que, en el país del sagrado corazón de Jesús, la lucha por la dignidad ha causado gran incomodidad en los sectores más favorecidos; sumándole a esto, la inexistente intervención del Estado y la influyente parcialidad de los medios de comunicación tenemos como resultado, incesantes genocidios, asesinatos extrajudiciales y persecuciones políticas en las regiones más apartadas del país, gozando de total impunidad.

Y me pregunto, ¿cuán grandes deben ser las cifras para ver un poco de justicia? 

Es sabido que esta situación no afecta a todos de la misma forma, esto perjudica mayoritariamente alas minorías; a quienes, a lo largo de la historia, les han arrebatado sus derechos, sus recursos y su cultura. Tal es el caso del asesinato de Sandra Liliana Peña, una gobernadora indígena del Resguardo de La Laguna que luchaba por la protección de su territorio y el bienestar de su comunidad y a quien el gobierno le negó en varias ocasiones la protección necesaria; o el caso de Juan David García, un líder social, estudiante de Comunicación, asesinado en Antioquia luego de ser partícipe de una actividad comunitaria y liderar las marchas en contra de la reforma tributaria en su localidad. Como ellos, son cientos los líderes y defensores que han sido acribillados y sus derechos totalmente vulnerados.

¿Hasta cuándo seguiremos presenciando estos vejámenes?

 Bueno, pues mientras nuestro país siga estando bajo el poder del llamado "narco gobierno" no veremos la consolidación de una paz estable. La neutralidad no es una opción y la única oportunidad de abolir este violento régimen, es venciendo en las urnas. Votar a conciencia, mas no desde la perspectiva de una persona "acomodada", es el camino que debemos seguir, para así no ver más jóvenes y líderes, con sueños e ideales encaminados al bienestar común, convertidos en una cifra más...

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