El poder de lo visual en tiempos de pandemia


El poder de lo visual en tiempos de pandemia, es el pan de todos los días; pues el ser humano es fiel consumidor de descripciones netamente gráficas, que de palabras que demoran un recorrido mental más amplio. 

Las imágenes son ese fiel testigo de una cuarentena que cada día se prolonga, siendo la preocupación de muchos y la tristeza de aquellos que se van. Las imágenes nos han dado la representación de aquel enemigo del hoy. Una gráfica similar a una bomba que hace daño como muchas lo hicieron en algún momento, tal vez esa sea la prueba necesaria para conquistar las mentes de hoy; una ráfaga de miedo que impregna al ciudadano y saca a cuestión si el enemigo es natural o más bien una producción humana, no estoy segura. Muchas teorías abarcan el poder de la imagen dentro del significado y el significante ya que detrás de una simple gráfica animada “inofensiva” el terror de hoy acecha. 

El poder visual ha disfrutado su papel protagónico, pues relata el acontecer diario de los ciudadanos en primera línea, la cara de aquellos que se quedan sin nada y subsisten del día a día, los padres y madres dentro del hogar que atentos al entorno cuidan a sus hijos, las lágrimas de aquellos que pierden a un ser querido al cual el santo rosario no se le puede rezar. Y así poco a poco la descripciones sentimentales, miedos y frustraciones se van desprendiendo de una imagen, pero no todo es tan romántico, la lucha de lo visual nos ha hecho creer que salir a la calle es el miedo rotundo en carne propia, pues la teoría del pánico hace su efecto que sin duda alguna nos hace caer en el encarcelamiento mental. 

Un bombardeo de imágenes sobre un tema en especial hace que aquellos problemas sociales a parte de la pandemia se camuflen, pues de frente el miedo y detrás la puñalada. Es aquella mano invisible que juega con nosotros como consumidores activos de aquellos medios tradicionales que nos hacen ver las realidades a su acomodo. Una serie de hilos incoloros nos insertan aquel pánico que siente la humanidad, un gobierno que da cara frente a audiencias públicas sobre el Covid-19 y da la espalda a la muerte de líderes sociales.

Muchas imágenes conmueven, pues Colombia no está preparado para una crisis como la de hoy. Seguridad social, escasez educativa, falta de recursos en salud, desempleo y muchas variantes que hasta ahora siguen sin respuesta. He allí donde reluce las protestas del año pasado, los grandes paros por los que tantos ciudadanos salían a marchar y alzando su voz pidiendo respuestas para aquel déficit que hasta hoy tiene Colombia. Así una gráfica que se puede distorsionar , un momento exacto para que detrás de un lente las cosas captadas cambien de sentido, pues todo depende del significado que se le quiera dar a aquel retrato en silencio que hoy es compañero de pandemias.

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