Esta vieja raza


07/07/2021

 Daniel Cifuentes


¡Oh anhelado cielo y vaya tierra de dolores, 

aquel empíreo donde se llega luego de la incorregible vida!

donde la belleza de su existencia, la deshonra de sus creadores,

y los efímeros pobladores son el reflejo de la inconsciencia.


¿Qué tan merecedores somos de la vida misma?

cuando vivimos en la ceguez 

y pensamos que la libertad es el olvido sin llegar a la vejez,

que el progreso es someter a nuestra propia raza,

y la vida de otro se resume en apatía e ignorancia.


¡Silba el viento, grita el cielo y choca el mar,

donde aparecen manchas rojas de nuestra antigua humanidad!

Son los hijos de Caín quien los atacará,

con la excusa simple de acabar con la brutalidad,

y así los medios los defenderá, pero Gaia al hombre de hierro acabará.


Hoy la vida misma está llagada, la esperanza y fortaleza 

indígena están siendo blasfemadas.

Pero el orgullo de esta vieja raza permanece,

y en este país de la canela a ningún poder se le estremece.


Mira y palpa tu belleza,

criollo eres, mezcla somos, pues aquí no hay tal pureza.

Mira bien lo que cosechas… siembra paz, verdad y unidad.

¿Qué no ves que en estos tiempos nuestra fragilidad,

que para el Caronte somos el mismo viaje y nada más,

y si sigues así los abusos y violencia nunca acabarás?


Hoy se clama al cielo con los chillidos de los “buenos cristianos”,

pero cada día nosotros gritaremos con la fuerza de la tierra, 

donde nuestra pachamama que no olvida, ni perdona, 

porque tierra somos y en historia nos convertiremos.

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