Por: Angel David Lozada 


¡corre!… ¡no te detengas! Déjate fluir.¿Leíste la carta que te envié la última vez?
Quizá solo te oí decir un “ya vete, viaja a tus estúpidos estelares”
¿Fue solo impresión mía, o ese papel lo vi morir a tu partir?
Si tu respuesta fue sí, mátalo en agua; agua en la que me sofoqué por ti.

¿Si tanto amas las estrellas, por qué me mandas a la mierda con ellas?
¡Dime “maldita sea, escríbeme”!
Sé, sin embargo, que hacia ellas pensé partir a tu lado
¡Escríbeme, maldita sea!... dime,
pues juraba en mis facetas infantes tu rojizo mirar; morir sonriente en tus patrañas.


… espejismos nada más, sismos sin rumbo en que fragmentas mis sentidos.

Murallas fuiste, barreras tú me impusiste,gritando al otro lado para qué me abrieras las puertas;
¿Dime qué putas pasó?-- de rodillas me humillaste,
¿Qué tengo que hacer? ¿Qué debo hacer?... dos soles, ¿aún me amas?


Silencio serás; ni mis lágrimas predijeron el desastre,
los pétalos del mes pasado mueren en aquel barril entre sastres.
Perdón, la carta a un lado las pintó de gris; esas rosas son recién de antier,
perdón al ponerlas así… al final no fui yo quien te mereció ese sentir.


… espejismos nada más, mi alma sucumbió en el plano astral cuando jamás volví.

¿Este idioma u otro?, mi rostro no aguanta el teatro de las sonrisas,
aquel eclipse ha muerto, y la luna jamás retornó,
te insisto, ser de luz, en decirme porqué no actúas conmigo;


Solo quería decirte: soy feliz al sentir tus labios, la luna se sonroja con estos astros.

¿Espejismos?, solo me vi en otro ser, ¿qué esperas?, no seas hipócrita por ir.

Hola, un gusto conocerte. ¿nos hemos visto antes?, parece ser que sí.

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