Cacerolazo


15/06/2021

Por: Tatiana Tolosa Avila

Con disgusto me ve a la cara, no comprende el porqué de mis acciones o mi deseo de tomarlas. Pero… Entiendo el porqué de su regaño. En un país herido, masacrado, silenciado y dirigido por las oligarquías, cualquier cosa se espera y más cuando en todo momento lo único que se escucha y se ve es la presencia de la guerra y el dolor. “¿Sin la lucha y la manifestación se obtendrá algún cambio?” Le pregunté, porque sé  a todo lo que se ha enfrentado, rebuscando las oportunidades para darme un futuro. Su expresión cambia, entra a la cocina, me da unos utensilios y me abraza. Sé que su mayor temor es perderme. Ya estoy en la puerta cuando me alcanza y dice: “la unión hace la fuerza”, me toma de la mano y salimos para defender nuestros derechos, exigir respeto y justicia por todo, por quienes a través de la historia lucharon y fueron silenciados.

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